Basta de presiones que solo dañan tu estabilidad emocional, el que no logres o alcances lo que querías no te define, eres parte del crecimiento que tiene todo ser, y como se gana también se pierde. No permitas que una derrota te robe la vida.
El otro día en clases de matemáticas,
pensaba en la incapacidad de querer,
en mi falta de tacto,
en el nulo intercambio de afectos,
y en cómo soy un cuadrado dentro de un círculo,
un círculo trágico que se expande cuando el cuadrado necesita espacio,
cuando necesita una catarsis emocioncional;
también pensaba en lo triste,
y en lo necesario de un puñal que perfore mis figuras geométricas,
dejándome un gran hueco,
convirtiéndome en una especie de contorno extraño,
sin nombre que lo defina.













